Thursday, December 31, 2009

Pongamos que hablo, además, de un fin

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Esquina 1

Vertiginoso transcurrió 2009. Entre las grandes fracciones que compusieron mi vida se dividieron las emociones más constructivas y las más deprimentes, lo que, sin embargo, de ninguna manera representó balance o alguna otra cualidad que me remita a la proporción.


Esquina 2

Conocí la playa, hice un buen trabajo en la universidad, hubo reencuentros con sitios y personas que no figuraron en 2008. Vinieron algunas oportunidades de hacer contacto con la sensación de llevar a cabo simplemente lo que se desea al momento, de poner empeño verdadero en las cosas que se deben hacer y que al mismo tiempo se aman, de salir del D.F. y de compartir cama. Combinadas las cuatro anteriores y pernoctando en pareja, supe que es eso lo que quiero hacer toda la vida, independientemente de los golpes abruptos, cambios y desgaste que implique. Siempre queda la posibilidad de rectificar, de darse cuenta de que se estaban hundiendo huellas en el arenal equivocado, de cambiar de caleidoscopio o de limpiar el parabrisas para mirar mejor.

En las noches de los días más espesos, tuve una necesidad imperiosa de despeagar la oreja de la almohada y no escribir, no leer, no hacer una llamada telefónica, no mirar, no remembrar. Por el contrario, destacé mis propósitos más compartidos mientras el que fuera remitente dejaba derretir la poca escarcha que quedaba de los bloques de hielo. Hubo que hallar formas de drenar resentimiento y extravío de un amor que por vez primera en el cuerpo, tal cual, se sicosomatizó.

Noches insomnes a solas -dándole vueltas a asuntos de los que un par de meses después volvería a echar a hervir en la olla- lloré, como en la canción de Winehouse, sentada en el piso de la cocina, procurando no hacer ningún ruido para no preocupar a mi madre que lo pasó terrible. Por verme así, apaleada. De ella -un pilar en mi vida sin el que yo definitivamente sería una piltrafa- los aprendizajes más profundos de éste y todos los años.

Confirmé la simpleza en la que en realidad se convierten los amores pasados, tuve noticias de la madurez que nunca se termina de ajustar, adopte gestos y confirmé hábitos producto de descubrir que después de todo, pocas cosas son imprescindibles.

Gracias a eventos específicos, una meta importante para 2010 es la de procurar relaciones largas y verdaderas, ser atenta para identificar la cosas que realmente trascienden, disfrutar los gustos con la gente con quien se comparte la sensiblidad de lo mínimo, la belleza de lo efímero, y (a riesgo de contradecir) conservar a aquellos que me han demostrado ser consecuentes con lo que dicen y hacen, entrañables y afectivos.

No pensar más las perdidas como manos cercenadas, y aprender a desprenderse de las cosas y las personas sin berrear. Dejar ir, pero antes, no apropiarse en realidad de nada que no nazca de uno mismo.

Conviví con chicos la mayor parte del tiempo, y me gustó. Aventuré calcular cuan inusual me es estrechar amistades fuertes con mujeres, y caí en la cuenta de que mis amigos más queridos y cercanos son todos mayores que yo. 


Esquina 3

Agradezco infinito a los bloggers que no dejaron de ser fieles lectores gran parte del año: Saúl, un callejero de gustos maravillosos, que comenta como dando suspiros o estornudos o piropos o bostezos, pero que quizá no pretendían ser ninguno de ellos; Gigi Warhol, una chica que con gran solidaridad y consciencia de genero  parece saber cuándo enfrentar los momentos amargos con simpatía; Serguei, inteligente, impredecible, persona paciente, compañero; Mircea Barbu, hombre transparente y me parece que breve, cuya vida en general me parece muy atractiva; Ursus, quien a pesar de que desde hace más de dos años está advertido sobre el tipo de blog  y su clase de autora, continúa visitando; Sad Cecile, periodista con buen sentido del amor propio, Cedric Hannibal, sensible, constante y noble. 

Por su parte, un abrazo sincero a los nuevos asiduos, a quienes es un placer recibir: Otramaria (mujer con gran corazón, grandes ambiciones, de simpatía y sonrisa contagiosas, hermosa por dentro y por fuera, a quien tuve el honor de conocer en persona), Miranda Hooker (sensible ante cosas precisas de la vida, lista, aficionada a los jardines y con ciertos gustos con los que me identificó mucho. Compartimos juntas una velada con dos grandes músicos de Joaquín Sabina), Marco Antonio Millán (hombre que admiro por sabio y crítico, exigente y puntual, casi que inclemente al momento de emitir un juicio, por eso temible  pero  que invita a aprender de él a riesgo de ser insuficiente; por hacer participe su  sarcasmo y su sentido del humor en tiempo y forma oportunos, por promover el  sentido  más genuino y estricto de la comunicación, por tener claro su sitio en la academia, en la universidad, en el mundo); y Huitzilopochtli (queretano de expresiones ligeras cuando le convine, atento y empático).


Gracias por motivar la producción (o la versatilidad de estilos, como dice Aquiles Digo) de este blog.


En la esquina 4, doblas a la derecha y te sigues derecho.
    Someone who loves me in silence, someone said referring to me.

    - Mi nombre se escribe con de de desbarajuste.
    - Y amor, con la letra que se repite en tu nombre.
    - ...
    - ...
    - ¿Cómo?



     

    Thursday, December 17, 2009

    One, cue...

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    Sunday, December 13, 2009

    Microficción IX

    Antes del Había una vez, el duende ya advertía que las cosas se movían de su sitio.


    Tuesday, December 01, 2009

    Esto no es un atentado contra los haikus IV


    Por cada gota, el desafío. 
    Por cada vuelvo, la gravedad. 
    Entonces, así, acontece.


    Tuesday, November 24, 2009

    Escala de grises

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    Un sincero agradecimiento a Francisco Moreno Hernández por incluir el presente texto en una recopilación que conforma el contenido del número 29 del fanzine murciano Monzogo.

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    Cree fielmente en el sentido estricto y profundo de la comunicación humana y sensorial. Admira a la gente de letras, a las lesbianas que se besan en público, a los conductores de La dichosa palabra y de Primer Plano, a Maitena Burundarena, a la Universidad Autónoma Metropolitana (quien le está quitando lo iletrada), a los artistas underground, y a quienes saben producir chisme refinado.

    Entre sus más asiduas labores está el congelar en fotografía y textos los episodios propios y ajenos de los que es testigo y, en general, tomar registro de lo que a su alrededor se mueve, de lo que no se mueve y, mejor aún, de lo que mueve (genera, transmite, conmueve, sacude) sin moverse.

    Entre quienes más le han fascinado figuran Fernando Eimbcke por su Lake Tahoe y su Temporada de patos, José Ramón Ruisánchez Serra por su Cómo dejé de ser vegetariana, Zoé Valdés por su Café Nostalgia y el dúo Stereo Total por su música fantástica.

    Sus aficiones más frecuentes son al café (y a los cafés), al queso panela, al color púrpura, a Joaquín Sabina y a coleccionar objetos pequeños que suelen tirarse a la basura.

    Hoy día le tiene más confianza al coqueteo, la  lujuria y la sicalipsis que a eso conocido como amor: se debate entre la devoción y lo inverosímil, cuyos mundos tiran de ella por medio de sogas deshilachadas. Apunta lejos pero controla el gatillo, se deja impresionar fácilmente y es torpemente frágil como ala de insecto , mas lo sabe disimular muy bien. La gente que la quiere juzga que es entregada y visceral, pero últimamente ya no le apuesta a lo sublime.

    Le atraen temas como las industrias culturales y su consumo, las minucias del lenguaje y de los gestos, la potencia de la universidad pública, el movimiento okupa, el arte objeto, las plataformas 2.0, el netart, la racionalidad orientada a la comunicación y la lectura entre líneas.

    Si alguien se mete con su blog, saca las uñas. Si alguien maldice su premisa eterna del valor infinito de lo efimero, se para de pestañas. Si lloran, se quita el sombrero. Si le lanzan una piedra dando la cara, estrecha la mano. Una vez le dijeron "Me parece que eres una mujer mitad futuro mitad retro", y ella pensó: "Eso es un cumplido, carajo".

    Es fanática de los códigos compartidos dentro de su gremio, los fetiches modernos de las grandes urbes, el valor sentimental de los objetos, y de algo que significa más de lo que parece que es la construcción literaria.

    Le fascina el arte de dirimir y analizar: tiene por ejercicio  imperecedero la articulación de ideas y otros cabos sueltos. Le han dicho que su forma de hablar y escribir es elegante, pero su personalidad realmente es menos ortodoxa de lo que aparenta.

    Reprueba la intolerancia, la indiscreción, la carencia de argumentos y la falta de pasión. Tiene bonitas uñas, viste casi siempre de negro y le gusta que quienes la rodean sean mejores que ella. Considera que cada lugar del DF tiene su encanto, pero si tuviera que escoger hoy mismo, preferiría los locales de Gante y Motolinia, quioscos como el Morisco, el Centro Cultural de España, La Pause de Coyoacán y las carreteras de noche.

    Sueña su vida adulta en los bares de Antón Martín y en las plazas más bohemias de Buenos Aires, en un par de ciudades de habla inglesa y definitivamente ocupando con reincidencia el papel de trotamundos acaudalada.
    Por estas latitudes se sabe ya que es afecta a los collages, al papel china, a los cantaores y a las voces aflamencadas.

    Tiene otros gustos excéntricos como conmoverse a solas con la poesía de Sabines o llorar cantando Paloma Negra.

    Ha pasado gran parte de su vida en transporte colectivo y el resto, itinerando.



    Friday, November 20, 2009

    Los hex-ágonos tienen un pasado silábico


    Once veces virgen. Y contando, naturalmente.


    For sale: baby shoes, never worn. 
    Ernest Hemingway


    Mis amores son breves, pero fulminantes.
    Rubem Fonseca

    Y el cielo aprende a envejecer.

    Joaquín Sabina

    La virtud, unos brazos en cruz.

    Joaquín Sabina

    Tu nuca, un callejón al oscurecer.

    Joaquín Sabina

    Tiramisú de limón, helado de aguardiente.
    Joaquín Sabina





    La resaca salada coquetea al malecón.
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    De los puños nacen ciertas arrugas.
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    "Libre expresión ideológica", exigía ya maniatado.
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    Creo que ya perdí la cuenta...
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    "¡Ahora, rimemos!", propuso el naufrago idealista.
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    Iniciativa de ley prohíbe disimular sonrisas.
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    Al primer paso, la sirena desistió.
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    El tiempo, añicos. Las manecillas, mazos.
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    Tragedia contractual: se chorreó el bolígrafo.
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    De formación exegeta pero sin experiencia.
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    ¿Sentiste hacer implosión? Ya eres libre.
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    Aspiro. Contengo aire. Guardo tus besos.
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    Cuando huiste, comencé a regalar cerrojos.
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    Demorado, pero nos atrapó el crepúsculo.
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    Suspiraste; algo tronó en mi costilla.
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    Para cuando resucitaran, cesaría la estampida.
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    El espejo arrojó la reflexión táctil.
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    Redundante fotografía: arena azafrán en sepia.
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    Cosméticas sombras para sus ojos sombríos.
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    En casa nos hospedan los grillos.
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    Fui mesuradamente breve como esta microficción.
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    Entre el tic y el tac
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    "Cuenta conmigo", bromeó juglando el cuentista.
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    Apolillada su escoba, el brujo copiloteó.
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    Hasta los confines perimétricos del infinito.
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    Centro tarotista superchero solicita cartomante analfabeta.
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    De la voz a la hoz. (Seis Sílabas)
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    Numerosos los recuerdos del actuario jubilado.
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    No sabe cómo drenar tantos suspiros.
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    Cárcel de tul para príncipe preso.
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    Pez fue, del mar al cai. (Seis Sílabas)
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    Cuando la venganSa, una escopeta asecha.
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    Quien te ama, comparte su silencio.
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    ¿Una paradoja? Que infinito sea diminutivo.
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    En la gripe no manda narices.
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    Escribía aguciosamente para disimular las apariencias.
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    Puedes quemar las naves conmigo dentro.
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    Evitaron el encomio en la sobremesa.
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    Nunca confeccionó un terno simétrico: ¡de-sastre!
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    Peor que cataratas: amor invidente crónico.
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    No asciendo de aprendiz en ciernes.
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    Los DUendes viajan en parejas, claro.
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    No te cruces de brazos: rebobínalos.
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    Avísame cuando entres aquí a hurtadillas.
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    Toca el tiembre antes de irte.
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    A falta de plañideras, cebollas partidas.
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    Renuente, cual carta escrita con tirabuzón.
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    De terno, desglosa. De jeans, desglossa.
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    Rebelde cromatismo vegetal el azul añil.
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    Más o menos completada la medianoche.
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    Cariño, cambia las pilas al sol.
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    Si atas cabos, no hagas nudos.
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    Mi mal de amores es psicosomático.
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    Tras la huella, el viento: desazón.
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    Tehuacanazo a sus alas presas. Cantó.
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    Ya nunca tan lejos como distantes.
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    Cual tatuaje, sangre ahí seca, estática.
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    Vaya sequía suya: qué de lágrimas.
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    In nowhere, they found the direction.
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    Brain is an asymmetric filing tray.
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    Straight neck, wavy hair, curly mind.
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    Let's go dutch, Mister Van Gogh.
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    Nonetheless, she rewrites the unchangable story.



     Hebra sin eme sigue siendo fémina.


     
    De madera la hinchazón de lluvia.



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    Wednesday, November 18, 2009

    De postre Querétaro. Lado B.


    Más vale que no tengas que elegir

    entre el olvido y la memoria,

    entre la nieve y el sudor.

    Será mejor que aprendas a vivir

    sobre la línea divisoria

    que va del tedio a la pasión.



    No dejes que te impidan galopar

    ni los ladridos de lo perros

    ni la quijada de Caín.

    Que no te dé el insomnio por contar

    las gaviotas del destierro,

    las amapolas de París. 


    Joaquín Sabina


















    Monday, November 16, 2009

    De un espacio leve


    Ante la afable invitación de un tuitero de nombre Chipocludo McFly, me dispuse a escribir a vapor una historia que, en calidad de improvisada, no superara las cuatro líneas. Así que en aras de ganar la entrada gratis a una obra de tintes simpáticos, el mejor retoño que mi nada holgado tiempo me permitió hacer brotar fue el siguiente:




    Recordó al incómodo vendedor de bienes raíces que promovía el lujoso departamento de pilares de mármol y cortinas aterciopeladas. “Vaya gente”, pensó. Llegó a su casa, giró la llave y, cruzando la habitación de bambúes y paredes blancas, caminó en dirección al ventanal donde lo esperaba la corriente de aire fresco de la playa.

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    Actualización: Aunque no ganador, resultó uno de los tres finalistas.

    Saturday, November 14, 2009

    De postre Querétaro

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    Nos ha jodido mayo con las flores.

    Wednesday, November 11, 2009

    Threads


    Yo le expliqué que el amor no existía, que era una invención de un italiano llamado Petrarca y de los trovadores provenzales. Que eso que las gentes creían un cristalino manar de la emoción, una pura efusión del sentimiento era el deseo instintivo de los gatos en celo disimulado detrás de las palabras bellas y los mitos de la literatura. No creía nada de eso, pero quería hacerme el interesante.

    Mario Vargas Llosa
    .




    — No te fíes: si acercas las yemas de los dedos parecen telarañas. Ven.
    — ¿Te lo parece?
    — Me lo dice el sentido que no tengo en los ojos ni en lengua, pero sí en las huellas dactilares.
    — Entiendo— le mintió.
    — ¿Qué pasó luego con la historia de los desvelos?
    — ¿No era la de la vigilia? No confundas. Todavía hay acepciones; no les faltes.
    — Morfeo me dispense...
    — Pasó que el claroscuro de la puesta de sol fue disolviéndose hasta su última mancha en el fondo de la tarde. El payo se acercó, deshizo lentamente los nudos del cabello de la gitana y enseguida, ocurrió la paradoja.
    — ¿Cuál?
    — Comenzó a tejerle un atrapasueños de filigrana. Lástima que los días siguientes sus pesadillas resultaron ser gruesos lingotes.





    Wednesday, November 04, 2009

    Sobre el ave azul, su vinculación y su uso


    I

    En el campo de la creación uno siempre es deudor. En cualquiera de sus concentraciones, el mérito que distingue el saber generar nuevas propuestas del permanecer estancado en el refrito y el eterno citar sin contribución cabal de quien lo hace, es la relación que se establece entre el que explora y las fuentes a las que puede recurrir.

    El paso clave que identifico ha dado la gente emblemática, casi siempre creativa, que con creces se ha ganado ese sitio dentro del círculo en el que se desarrolla, es el de haber encontrado su propio norte: saber de quiénes son discípulos y a qué tendencias temáticas siguen.

    Aunado a lo anterior, merece la pena saber que las mejores ideas derivan de la experiencia de vida, y que ésta le debe infinitamente a dos grandes elementos:

    Uno, la relación existencial que tenemos con los sitios que se conocen por primera vez, las actividades que hacemos y la intensidad con la que percibimos las cosas con las que experimentamos ahí; los lugares en donde todos los días estamos presentes (la oficina, la universidad); y los espacios públicos, a los que encuentro sumamente enriquecedores y en los que se justifica mi reincidente interés en trabajar a partir o entorno a escenarios urbanos. Y dos, los materiales culturales que consumimos.

    De libros, cd's de música, películas, etcétera, inconciente o deliberadamente obtenemos información que aunque no lo percibamos termina siéndonos útil para muchos fines. Cuando estos medios se consultan con pretensiones constructivas específicas, o mejor aun, cuando se tiene el hábito de mantenerse en contacto continuo con ellos, se oxigenan los conocimientos que tenemos ya y se estimula la capacidad de producción de materiales propios.

    La forma de llegar a ellos es más organizada, cómoda y rápida cuando se dispone de sitios web especiales para hacerlo, sobretodo recordando que los medios arriba mencionados han brincado a la web 1.0 y 2.0.

    En ese sentido, el caso del microblogging representa un soporte digital que nos permite simultáneamente participar en dos dinámicas: la de la recepción de información en un enlistado cuyos filtros ha elegido exclusivamente el usuario, y la de la publicación de frases breves en las que toman forma ideas cuyo contenido echa mano lo mismo de la metáfora, la cita, el chiste fácil y la respuesta del "What are you doing?", hasta reseñas, opiniones, y ligas a textos y archivos audiovisuales, todos ellos ajustados a los 140 caracteres que justamente por restrictivos, le dan un formato práctico y que favorece a visualizar dentro de la pantalla la referencia a varios contenidos de diversas procedencias y temáticas. Además de otras, en esa cualidad de brevedad estriba el encanto de esta plataforma.

    II

    La comunidad tuitera podría ubicarse en dos grandes grupos: los que prefieren el sitio como vía para socializar y que se dirige principalmente al ocio y el entretenimiento, y aquellos que lo saben una fuente que por hipertextual es un árbol cuyas ramas nos pueden conducir a sitios web que a su vez multiplican el acceso a contenidos relacionados al tema en el que se está navegando (lo cual funciona de manera importante para tareas periodísticas como el clipping) .

    El tuitear, al ser ya no solo la adopción y adaptación lingüística de un verbo, sino también un hábito compartido cuyo poder de convocatoria está robusteciendo, sería conveniente plantear una vinculación que sea aún más fructífera, en el sentido de que funciona como un proveedor de contenidos.

    III

    Entre los usuarios de Twitter que generan contenidos más acotados y homogéneos, destaco a aquellos relativos a temas literarios (como lo han hecho escritores, gente de la industria editorial y otras organizaciones) o creaciones literarias como tales, lo cual se entiende como todo un reto dentro del espacio disponible para publicar.

    A este tipo de usuarios se debe la autoría de tuits que consisten en redacciones miniatura: cuentos, descripciones, versos (cuya definición se precede por el sufijo
    micro o mini) o únicamente menciones de algo o alguien, corriente que, como pueden suponer los lectores asiduos a este blog, me gusta especialmente. Ficcionales o poéticas, estas creaciones se construyen echando mano de juego de palabras, alegorías, metáforas, y otros recursos literarios y retóricos.

    A manera de puente, comparto aquí algunos blogs (personales y grupales) de tuiteros/blogueros que me parecen precursores y sin duda promotores de esta tradición considerablemente joven en el mundo literario:


    IV

    Desde luego gran parte de la comunidad tuitera prefiere el carácter de diversión y entretenimiento de la plataforma, y temas como la popularidad que alcanzan y el número de followers, motivan el uso que hacen de ella. Tan es así que hoy existe ene cantidad de blogs que dedican decenas de posts a explicar los parámetros con los que puede ser evaluada una cuenta, y tips para acrecentar su alcance y mejorar su posicionamiento, en términos del éxito arriba explicado -de suma utilidad para empresas y organizaciones civiles- y con cuyas políticas generalmente no estoy de acuerdo. (Un post relativo a ello en el que comentó la Mujer del traje gris).

    La respuesta nada apática que ha recibido, las discusiones que genera y los soportes que de él derivan, desde luego mantienen a Twitter en un proceso constante de actualización y búsqueda de atributos que lo hagan más atractivo y funcional.
    Para quienes tenemos actividad diaria en estos espacios 2.0 que funcionan a partir de una forma de comunicación horizontal, merece la pena hacer de pronto un alto y repensar qué uso le estamos dando a las redes que, más que sociales, concuerdo en llamarlas "de interés".




    Sunday, November 01, 2009

    Direcciones


    Ante los embates que llegan por ambos flancos, no hay arnés que valga cuando se carece de ese encomio ligerísimo que se rinde a la soberbia: es ahí momento de aceptar que hay grandes cosas por aprender de los egoístas.
    Hay un nudo ciego que mide entonces la resistencia del cuerpo por medio del cuello y su piel, sus pliegues y la voz que contiene: soga azafrán, aprieta la garganta, la campanilla, la laringe. Uno suena y se calla, pelea por el aire hasta que el nudo cede y se puede vencer -en la medida de lo plausible- el ahogo. Pero el eco queda, asfixiado todavía, sordo pero audible, lejos, como al final de un túnel.

    Entonces la que parece ser la calma, convence al inicio, pero más tarde se revela como recuerdo de episodios, aunque dulces entonces, ya hoy violentos. Las erratas impresas en la palma de la mano, las razones que cambiaron el rumbo de los pasos que se se fueron hundiendo en lodo.

    El pasmo y el derrumbe; la retirada, que es el mejor postor. El blackout. El entenderlo todo, el aterrizar los avioncitos de papel, el suspirar... pero sobretodo, el saber (saber: qué verbo amargo). La puta comparación que lastima. Pero la moraleja: el te de valeriana que es saber que solo fue un faux pas. Entonces sí, ya, otra vez, el titubeo, la introspección, caer en la cuenta de que aun falta aplomo y que hay que redoblar esfuerzos, pero que se erró mejor que la última vez.

    Falta algo y enseguida ya no; la pared carcomida resanada, el cobro de la factura, la maquina rota de saldar cuentas. El bando de los buenos ya no es más un círculo místico, lastimero. Ya no existe más.

    Después, de nuevo, vuelta a empezar. Nunca es uno tan importante para el resto; siempre hay quien irgue espejismos y quien se los cree. Nunca es algo suficiente. Siempre falta lo otro, lo otro.
    El deseo insatisfecho que sugiere -haciéndose de la vista gorda- el conformismo, igual que la memoria hecha de ramas que no van a reverdecer, hay que mantenerlo en el cesto de la basura, ha donde lo han mandado
    .
    Yo no: otra vez, como las aves y los gatos, he mudado.

    Friday, October 30, 2009

    Galileo ficcional


    ♦ ♦
    Sudafrica 2010 neo renacentista

    Tesis geográfica posgalileica: Rotación de continentes.

    ·

    ♦ ♦ Abjuración

    "Eppur si muove", dijo sin mareos.


    Sunday, October 25, 2009

    De la esperanza el humo, del humo el hollín.


    No pocas veces ha incidido la dimensión del público que asiste, con la dirección a cargo de la cual están las obras que se exhiben en el Centro Nacional de las Artes. Afuera del teatro Salvador Novo, hoy se formó serpenteada una fila de gente que acudía a ver
    Un cenicero lleno esperanza.

    Adam Guevara, autor y director, tiene detrás de sí una carrera profesional que ha entendido al teatro -dentro del ámbito artístico e intelectual- como vehículo cuya función ostenta una responsabilidad social ineludible. Sus obras tienen un asomo de protesta y denuncia, de un cinismo que da bofetada con guante blanco a la represión y al llamado hasta el cansancio "mal gobierno".

    Escenografía y actores con indumentaria de bisutería, maquillaje y heridas artificiales, adoptan un rol ajeno que para algunos pasa como un juego, una representación de la realidad que se mantiene al margen de los chingadazos y las mentadas de madre, de los escupitajos y la tortura de los granaderos, de los abusos de autoridad y las infamias citadinas.

    A pesar de eso, o tal vez justamente a razón de eso, el teatro ha de ser una trinchera nada distante de la vida real para Adam Guevara. En esa medida, en sus obras se puede identificar una intención clara de trascender en lo social y hacer figurar en sus puestas en escena el papel de la participación política de la clase media del país. Que el límite entre la vida cotidiana y el teatro sea cada vez menor, dice el libreto.

    El simbolismo y la metáfora como recursos, son el combustible que echa a andar la maquina que, potente y persuasiva, pueden llegar a ser los ensambles teatrales. De la mano, el chiste y las alegorías a las figuras populares: el merolico, el cantante ambulante con guitarra, la pordiosera y la lectora de cartas.

    Guevara concibe el teatro como un vehículo necesario para mensajes que invitan a la conciencia y la reflexión, a sensibilizar y a combatir al olvido que a veces amenaza con cegar a los mexicanos.

    De discurso denso, metafórico y objetivo a la vez, esta obra insinúa al público un reclamo por la pasividad y el inconformismo amordazado, a la no-acción y a la apatía; la resignación como opio que infaliblemente han heredado generaciones enteras.

    Del otro lado de la moneda, el activismo: las oleadas de subversión justificada de quienes, entusiastas y deseosos, quieren cambiar el mundo aunque estén demasiado jóvenes para poder hacerlo; la esperanza que, en su esplendor, figura en el título de la obra.

    Cual cigarro que hace contacto con una luz incendiaria, se fuma y se hace tangible: la esperanza se va consumiendo a la velocidad de las caladas y el aire que disuelve su humo. Entre las cenizas y el vidrio del cenicero, la colilla queda sumergida y maltrecha, revuelta ahora en un hollín que algo dice de desilusión.

    Judiciales, políticos y soplones se renuevan. Balazos, gas lacrimógeno y aprehensiones, impunidad y engaños, devaluación y crisis, el eterno error de Diciembre y el dar atole con el dedo, el sometimiento eterno bajo el cual la sociedad ha aprendido a vivir. Villa y Zapata, la Corregidora y López Portillo, el ranchero mentiroso y bigotón y el chirrido lastimero del altavoz de 1968.

    Cita lo mismo a ex-presidentes que a la señora dueña de lonchería, a huelguista que a demonios, a payasos que a mendigos.

    Durante el guión se desarrollan los actores en dos planos simultáneamente. Dos dimensiones paralelas a cuya alternancia el público ha de ponerse en sintonía y no despistar la atención, y a cuya secuencia dos figuras toman lugar: la del personaje, y la del actor per se.

    Un cenicero lleno de esperanza recrea un ambiente tal que por más que se agilice la mirada y se sujeten las manos a la butaca, mueve al espectador de la penumbra del público a los círculos iluminados que se forman bajo los reflectores del escenario. Esta obra es una reproducción inteligente y visceral de la realidad contemporánea del país, una voz inconforme que toma parte activa dentro de su campo: mágica, como el teatro bien hecho.