Tuesday, November 08, 2011

Frost

- ¿Qué van a querer? ¿Poutine?... A chicken pita, a poutine, and three glasses of water, please... No, for here.
- En esa.
- Yo entonces no tenía a nadie, y era más difícil porque vivía con ella, entonces la veía todos los días. A veces solo necesitas que alguien te escuche cuando recién te acaba de pasar. Quejarte, llorar, que alguien te escuche: nada más. Yo no tenía a nadie. 
- ¿Era la que estaba ahorita atrás hablando contigo?
- No. Dirían unos que yo la convertí. Antes de mi no sabía que le gustaban las niñas. Yo le digo que vaya y agarre. Ahorita le pregunté How many guys have you kissed tonight? En el taller escribió sobre nosotras, así que no sé cuál sea su teatro. Igual a mi ya no me gusta.
- ¿Qué dice tu mamá?
- Que ya se me va a pasar.
Las tres estallamos en risa.
- ¿Cómo le dijiste?
- Ella me preguntó, por teléfono. Estaba yo en clase y cuando contesté no supe qué responderle. Me saqué de onda. No tenía idea de qué responder. Estaba en clase y no estaba preparada para responder a eso. Me llamó una vez y le dije que no sabía. Me llamó la segunda vez y volvió a preguntar y le dije que no sabía. La tercera vez, y yo: No sé. La cuarta, y yo: No sé. Como hasta la quinta le dije que sí. De ahí al hospital.
- Ya.
- Ya se me va a pasar. En unos.. quince años, pon. Cuando ya esté bien casada.
- ¿Ah sí? ¿Te quieres casar?
- Yo sí me quiero casar.
- Te conviene, ¿no? Por los papeles.
- ¿Mmm?
- ¿Por qué te quieres casar?
- Porque es bonito. Porque quiero gastar en un montón de pendejadas. Porque quiero comprar un cake grandote. Nomás por la foto.
- ¿Ya no vuelves a Ecuador?
- No, yo ya no.
- ¿Por qué?
- Porque aquí hay más aceptación, ¿sabes?. Allá siguen igual. A mi mami la mandó al hospital el que yo le dijera que me gustaban las niñas. Así, de plano, se puso mal de los nervios y ahorita está en tratamiento. A mis hermanas no les importa en realidad. Creen que se me va a pasar. Ya. Ya se me va a pasar.
- ¿Tú mamá sabe?
- Sí, me preguntó también.
- ¿Y qué hizo?
- Me mando al psicólogo. 
Risas de nuevo.
- Pero el psicólogo me dijo: A ver, tú ya sabes qué onda con tu vida, ¿no? ¿Entonces qué haces aquí? Vámonos. Ya luego mi mamá me dijo: ¿Qué? ¿Por qué no me habías querido decir? ¿Creíste que te iba a correr de la casa o qué?
- Te digo que tomadas todas las niñas son bisexuales.
- Ya no estás borracha, ¿verdad, Viv?
- El vaaa... so. Quéla... Quíta tu bolsa, se va a mojar... Excuse me, do you have napkins?

2 comments:

ángela said...

por qué tú y yo jamás hablamos d'eso?

De pronto me vino la pregunta a la cabeza, no es que haya sido necesario, a nosotras nos interesaban otro tipo de enfoques, pero igual me entra la curiosidad, de pronto, la manera tan natural en que nos pasamos por alto todo.

abrazos a distancia, todos.

Mujer del traje gris said...

Sí es cierto. Yo creo que a veces es porque una supone que para la otra es innecesario. O porque una espera que la otra ponga las especificidades del tema sobre la mesa. Ya hay que ser más metiches la una con la otra, Tina.

Abrazos abrazos que crucen puentes y carreteras.